Muerde Almohadas
La imagen viene de la idea exagerada de alguien mordiendo una almohada durante el sexo para contener el ruido o el placer, coloquialmente escuchada alguna vez en tu vida.
Sí, soy un muerde almohadas. Y también hago que muerdan la almohada. ¿Por qué lo queremos hacer binario todo?
Me gusta el hecho. Me excita que otro hombre me diga que soy un muerde almohadas, y yo decirlo en el sexo. Es morboso, es una clase de juego, es reunificar el insulto.
Claro que somos muerde almohadas, y no saben qué placer es.
Morder la almohada no es un gesto.
Es una declaración.
Me interesa ese lugar.
Ser un “muerde almohadas”, entonces, no es una etiqueta. Es un lenguaje más crudo.
Creo que por eso me gusta tanto el sexo gay.
Y en ese lugar…
sí, somos muerde almohadas.
Sin pena.
Sin traducción.
Sin necesidad de explicarlo más

